Archivo diario: 17 septiembre, 2011

258/365



A comer x fin!!, originalmente cargada por rutroncal.

Hoy ha sido un día que no ha empezado especialmente bien, he tenido que coger el coche y lamentablemente hasta que no he llegado a casa al medio día, casi literalmente «he cargado» con él toda la mañana…

Pero han pasado cosas muy buenas, he sido testigo para que un buen amigo y su novia abran su expediente matrimonial y se casen en Noviembre… he compartido un trocito de su felicidad y eso vale por todo el día…

Así que decido compartir con vosotros el cuento de «El Efecto 99» para que no caigáis en los detalles que nos llevan a la infelicidad…

Esta era una vez un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacio y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?
El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.
¿Y qué significa eso? pregunto el rey. Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. Ya que lo hayas conseguido ven y podré explicarte.El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.
Cuando el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey.
Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar.El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.
Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.
Al terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda ?perdida? por lo que comenzó a angustiarse.
Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tu, han dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que «creen» les hacen falta. En ello radica la infelicidad del ser humano.

Feliz fin de semana …

Cuento sacado de http://www.vidaemocional.com/index.php?var=08052301 no he encontrado el autor del mismo.


257/365

Ya en más de alguna ocasión he hablado del lenguaje proactivo y de la diferencia que hay a nivel psicológico entre decir «tengo que» a «voy a», automáticamente el quitarle el sentido de obligación y transformarlo por el de voluntad consiguen que eso que llevamos tanto tiempo en el listado de «pendiente» deje de estarlo.

Hoy he decidido comenzar a hacer ejercicio, me he olvidado del «tengo que» y sin pensar y con el «voy a» en mi cabeza me he lanzado a ponerme ropa de deporte, sacar la wiifit, que me ha dado la bienvenida después de más de 900 días!!! (que fuerte!!) y sin ningún tipo de acritud… jajajaja con lo cual, eso motiva a tope!!

He decidido hacerlo y lo que es mejor es que he elegido darle continuidad…. espero no traicionarme a mi misma y perseverar con la actitud.

Eso es algo que sólo yo puedo decidir… que sólo puede decidirse por uno mism@ ¿no creéis?


256/365



Coffee!!, originalmente cargada por rutroncal.

¿Sabéis? una de mis películas favoritas es «City of Angels» y me encanta la escena en la que Nicholas Cage le explica a Meg Ryan el porqué le gusta Hemingway, por cómo describe las cosas que le rodean, los sabores, los momentos, los sentidos… de hecho si habéis visto la película sabréis que el «descríbelo a lo Hemingway» hace que Meg Ryan amplíe su visión de su día a día y de lo que le rodea y empiece a saborear su vida…

Bueno, pues uno de los momentos que siempre me han encantado desde muy pequeña es el desayuno… por el sabor del café con leche, del cómo varía en función del color que coja (las cápsulicas de nespresso es lo que tienen), la diferencia de sabor si es frío o caliente, las texturas, … el sabor del desayuno y cómo se combina con la temperatura del día que comienza….

Es una forma de empezar el día «a lo ZEN», no hay nada como darse tiempo. Si empiezas el día acelerad@, seguirás corriendo el resto de la jornada… y seguramente no te dejarás a ti mism@ descubrir o saborear los momentos perdidos que pasan a tu lado sin dejarse ver por todo el mundo….

¿Te apetece descubrir tu mundo «a lo Hemingway»? tan sólo tienes que dejar hacer a tus sentidos su trabajo…


255/365

Cada vez que paso por la tienda y por su escaparate no puedo evitar fijarme en los alfileres…. son de profesiones, no hay mucha variedad… pero he de reconocer que tengo debilidad por los doctorcit@s y enfermer@s …

El día menos pensado entraré a comprarme uno de ellos y en ese momento tendré que decidirme por UNO!!

De momento cada vez que paso por el escaparate …. son todos para mi… 🙂


A %d blogueros les gusta esto: